dimecres, 28 de setembre de 2011

QUE HI HA A LA LLET

¿Alguna vez te has preguntado que hay en la leche?
 

Leche materna
Leche de fórmula
Agua
Hidratos de Carbono (fuente de energía)
Lactosa
Oligosacáridos (ver más abajo)
Ácidos carboxílicos
Alfa hidroxiácidos
Ácido Láctico
Proteínas (para los músculos y los huesos)
Lactoalbúmina
Alfa-lactoalbúmina
HAMLET (Alfa-Lactoalbúmina modificada para atacar células de tumores)
Lactoferrina
Multitud de factores antimicrobianos (ver más abajo)
Caseína
Albúmina sérica
Nitrógenos no protéicos
Creatina
Creatinina
Urea
                Ácido úrico
                Péptidos (ver más abajo)
                Aminoácidos (los ladrillos que forman las proteínas)
                               Ácido glutámico
                               Glutamina
                               Taurina
                               Alanina
Treonina
Serina
Glicina
Ácido aspártico
Leucina
Cistina
Valina
Lisina
Histidina
Fenilalanina
Tirosina
Arginina
Isoleucina
Ornitina
Metionina
Fosfoserina
Fosfoetanolamina
α-aminobutirato
Triptófano
Prolina
Carnitina (compuesto de aminoácidos necesarios para hacer uso de ácidos grasos como fuente de energía)
                Nucleótidos (las unidades estructurales del ADN y el ARN)
5’-Adenosín monofosfato (5”-AMP)
3’:5’- Adenosín monofosfato cíclico (3’:5’-cyclic AMP)
5’- Citidina Monofosfato (5’-CMP)
Citidina Difosfato Colina (CDP colina)
Guanosín difosfato (GDP)
Guanosina difosfato Manosa
3’- Uridina monofosfato (3’-UMP)
5’- Uridina monofosfato (5’-UMP)
Uridina difosfato (UDP)
Uridina difosfato hexosa (UDPH)
Uridina Difosfato N-Acetilglucosamina (UDPAH)
Uridina Difosfato Ácido Glucurónico (UDPGA)
Otros muchos nucleótidos del tipo UDP recién descubiertos
Lípidos
Triglicéridos
Ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga
Ácido docosahexaenoico (DHA)  (importante para el desarrollo del cerebro)
Ácido araquidónico (AA) (importante para el desarrollo del cerebro)
Ácido linoleico (LA)
Ácido alfa-linolénico (ALA)
                                               Ácido eicosapentaenoico (EPA)
                                               Ácido linoleico conjugado (ácido rumenico)
                               Ácidos grasos libres
                               Ácidos grasos monoinsaturados
                                               Ácido oléico
                                               Ácido palmitoleico
                                               Ácido heptadecanoico
Ácidos grasos saturados
Ácido esteárico
Ácido palmítico
Ácido Laúrico
Ácido mirístico
Fosfolípidos
Fosfatidilcolina
Fosfatidiletanolamina
Fosfatidilinositol
Lisofosfatidilcolina
Lisofosfatidiletanolamina
Plasmalógenos
Esfingolípidos
Esfingomielinas
Gangliósidos
GM1
GM2
GM3
Glucosilceramida
Glucoesfingolípidos
Galactosilceramida
Lactosilceramida
Globotriaosilceramida (GB3)
Globósido (GB4)
Esteroles
Escualeno
Lanosterol
Dimetilsterol
Metosterol
Latosterol
Desmosterol
Triacilglicerol
Colesterol
7-dehidrocolesterol
Estigmaesterol y campesterol
7-ketocolesterol
β-Sitosterol
Latosterol
Metabolitos de la vitamina D
Hormonas esteroides
Vitaminas
Vitamina A
Beta caroteno
Vitamina B6
Vitamina B8 (Inositol)
Vitamina B12
Vitamina C
Vitamina D
Vitamina E
a-Tocoferol
Vitamina K
Tiamina
Riboflavina
Niacina
Ácido fólico
Ácido pantoténico
Biotina
Minerales
Calcio
Sodio
Potasio
Hierro
Zinc
Cloruro
Fósforo
Magnesio
Cobre
Manganeso
Yoduro
Selenio
Colina
Azufre
Cromo
Cobalto
Flúor
Níquel
Metal
Molibdeno (elemento esencial en muchas enzimas)
Factores de crecimiento (contribuyen a la maduración del recubrimiento intestinal)
Citokinas
interleukina-1β (IL-1β)
IL-2
IL-4
IL-6
IL-8
IL-10
Factor estimulante de colonias de granulocitos (G-CSF)
Factor estimulante de colonias de macrófagos (M-CSF)
Factor de crecimiento derivado de las plaquetas (PDGF)
Factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF)
Factor de crecimiento de los hepatocitos -α (HGF-α)
HGF-β
Factor de necrosis tumoral
Interferón-γ
Factor de crecimiento epitelial (EGF)
Factor de crecimiento transformante-α (TGF-α)
TGF β1
TGF-β2
Factor de crecimiento insulínico-I (IGF-I) (conocido como somatomedina C)
Factor de crecimiento insulínico- II
Factor de crecimiento nervioso (NGF)
Eritropoyetina
Péptidos (combinaciones de aminoácidos)
HMGF I (Factor de crecimiento humano)
HMGF II
HMGF III
Colecistoquinina (CCK)
β-endorfinas
Hormona paratiroidea (PTH)
Péptido relacionado con la hormona paratiroidea (PTHrP)
β-defensinas-1
Calcitonina
Gastrina
Motilina
Bombesina (peptido liberador de gastrina, también conocido como neuromedina B)
Neurotensina
Somatostatina
Hormonas (mensajeros químicos que Mandan señales desde una célula, o grupo de células, a otra/s a través de la sangre)
Cortisol
Tiroyodina (T3)
Tiroxina (T4)
Hormona estimulante de la Tiroides (TSH) (también conocida como Tirotropina)
Hormona liberadora de Tirotropina (TRH)
Prolactina
Oxytocina
Insulina
Corticosterona
Trombopoyetina
Hormona liberadora de Gonadotropina (GnRH)
GRH
Leptina (contribuye a la regulación de la ingesta de alimentos)
Grelina (contribuye a la regulación de la ingesta de alimentos)
Adiponectina
Factor inhibidor de la lactancia (FIL)
Eicosanoides
Prostaglandinas (enzimáticamente derivadas de los ácidos grasos)
PG-E1
PG-E2
PG-F2
Leucotrienos
Tromboxanos
Prostaciclinas
Enzimas (catalizadores que regulan las reacciones químicas en el cuerpo humano)
Amilasa
Arisulfatasa
Catalasa
Histaminasa
Lipasa
Lisozima
PAF-acetilhidrolasa
Fosfatasa
Xantina oxidasa
Antiproteasas (se cree que se unen a las macromoléculas, como las enzimas, y, como consecuencia, previenen reacciones alérgicas y anafilácticas)
a-1-antitripsina
a-1- antiquimotripsina
Factores inmunológicos (utilizados por el sistema inmune para identificar y neutralizar objetos extraños, como bacterias o virus).
Leucocitos (glóbulos blancos)
Fagocitos
Basófilos
Neutrófilos
Eosinófilos
Macrófagos
Linfocitos
Linfocitos B (también conocidos como células B)
Linfocitos T (también conocidos como células C)
sIgA (Inmunoglobulina A Secretora) (el factor inmunológico más importante)
IgA2
IgG
IgD
IgM
IgE
Complemento C1
Complemento C2
Complemento C3
Complemento C4
Complemento C5
Complemento C6
Complemento C7
Complemento C8
Complemento C9
Glicoproteínas
Mucinas (atacan a las bacterias y los virus para evitar que se aferren a las mucosas)
Lactadherina
Alpha-lactoglobulina
Alpha-2 macroglobulina
Antígenos Lewis
Ribonucleasa
Inhibidores de la hemaglutinina
Factor Bifidus (incrementa el crecimiento de Lactobacillus bifidus – que son bacterias beneficiosas para el organismo)
Lactoferrina (encierra el hierro para evitar que las bacterias lo utilicen para reproducirse y propagarse)
Lactoperoxidasa
Proteína que aísla la vitamina B12 (inhibe el crecimiento de microorganismos)
Fibronectina (hace a los fagocitos más agresivos, minimiza la inflamación y repara el daño causado por la inflamación)
Oligosacáridos (más de 200 tipos diferentes)
Agua
Hidratos de carbono
Lactosa
Maltodextrina de maíz
Proteínas
Concentrado de lactoalbúmina parcialmente hidrolizado y con menos minerals (procedente de leche de vaca)
Lípidos
Oleína de palma
Aceite de soja
Aceite de coco
Soybean oil
Coconut oil
Aceite de cártamo alto oleico (o aceite de girasol)
Aceite de M. alpina oil (DHA de hongos)
Aceite de C.cohnii oil (AA de algas)
Minerales
Citrato de potasio
Fosfato de potasio
Cloruro de calcio
Fosfato tricalcio
Citrato de sodio
Cloruro de magnesio
Sulfato ferroso
Sulfato de zinc
Cloruro de sodio
Sulfato de cobre
Yoduro de potasio
Sulfato de manganeso
Selenato de sodio
Vitaminas
Ascorbato de sodio
Inositol
Bitartrato de Colina
Alfa-tocoferol acetato
Niacinamida
Pantotenato de calcio
Riboflavina
Vitamina A acetato
Clorhidrato de piridoxina
Mononitrato de tiamina
Filoquinona
Biotina
Vitamina D3
Vitamina B12
Enzima
Tripsina
Aminoácidos
Taurina
L-Carnitina (una combinación de dos aminoácidos diferentes)
Nucleótidos
Citidina 5' Monofosfato
Uridina 5' Monofosfato Disódico
Adenosín 5’ Monofosfato
Guanosín disódico


Extret del blog "Una maternidad diferente" (entrada del 5 abril 2011)

dilluns, 26 de setembre de 2011

SMLM 2011

WABA ha haecho público cual será el lema de la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2011:


Con este lema, WABA quiere incidir en la importancia que tiene la comunicación a diferentes niveles y con diferentes sectores para proteger la lactancia materna.
Cuando se trata de apoyar a las madres lactantes se suele dar un enfoque en dos dimensiones:
TIEMPO: Desde el embarazo al destete.
LUGAR: El hogar, la comunidad, el sistema de salud, etc.
Pero existe también "una tercera dimensión":
COMUNICACIÓN
La comunicación es un elemento esencial para proteger la lactancia materna y apoyar a las mujeres que lactan.
Hoy en día nos es posible comunicarnos a través de grandes o pequeñas distancias en apenas un instante. Se crean nuevas líneas de comunicación y las madres que formamos los grupos de apoyo a la lactancia tenemos la capacidad de utilizar estos canales para ampliar nuestros horizontes, actualizar nuestros conocimientos, difundir información fiable y actualizada sobre lactancia materna, sobre las necesidades de las familias lactantes, y trabajar en red más allá de nuestro tiempo y lugar, propiciando de este modo el debate y el diálogo a todos los niveles y en todos los ámbitos.
La Semana Mundial de la lactancia materna viene celebrándose desde 1992. En España se celebrará del 2 al 8 de octubre 2011. Esta iniciativa está coordinada por WABA – World Alliance of Breastfeeding Action, red internacional de personas y organismos que trabajan en colaboración con OMS/UNICEF con la misión, entre otras, de organizar anualmente la Semana mundial de la lactancia materna
 

divendres, 12 d’agost de 2011

vacances

Durant el mes d'agost no hi ha reunions. Ens retrobem el dia 6 de setembre. Podeu contactar via telèfon o mail

diumenge, 15 de maig de 2011

Alimentació complementaria

Us adjuntem un document sobre alimentació complementària recomanat per Carlos Gonzalez a la Conferència "Alimentació Infantil" organitzada per SINA

"EMPEZANDO LA ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA DE TU BEBÉ"

dilluns, 9 de maig de 2011

Entrevista con Catherine Watson Genna BS, IBCLC NYC

Publicat a Alba Lactancia Materna el 27/04/2011
Catherine Watson Genna es Consultora Certificada en Lactancia Materna (IBCLC) y se dedica a la práctica privada en Nueva York desde 1992. Tiene un interés especial por las influencias anatómicas, genéticas y neurológicas en las habilidades de succión infantil. Es co-investigadora en un estudio que utiliza ultrasonidos para examinar los movimientos de la lengua durante la lactancia materna en lactantes con anquiloglosia y otros problemas de succión. Sus fotografías y vídeos clínicos se han publicado en decenas de medios científicos. Tiene publicado el libro Supporting Sucking Skills in Breastfeeding Infants (Ed. Jones and Bartlett).
En febrero de 2009 impartió un curso monográfico en el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid sobre Temas de vanguardia en lactancia materna: afinando habilidades y conocimientos, que aportó una nueva visión sobre la succión de los bebés y los problemas que pueden afectarla.
Dos años más tarde regresa a España, esta vez a Barcelona, para participar en el VIII Congreso FEDALMA de asociciones y grupos pro lactancia materna, que tendrá lugar en Castelldefels los próximos días 1 y 2 de julio, donde abordarà la relación entre la integración sensorial y la succión de los bebés. También participará el próximo 29 de junio en una Jornada sobre Anquiloglosia, frenotomía y su impacto en la lactancia materna, en el Col.legi Oficial de Metges de Barcelona.

ENTREVISTA

ALBA: A usted se la conoce en España principalmente por sus estudios sobre la relación entre la anquiloglosia y los problemas con la lactancia. Su trabajo en este campo nos abrió los ojos ante una realidad con la que los grupos de apoyo a la lactancia y los profesionales sanitarios nos habíamos encontrado a menudo sin ser del todo conscientes de ello, a no ser que se tratara de una anquiloglosia muy evidente. ¿Ocurre lo mismo en otras zonas de Europa y en América? ¿Por qué resulta tan difícil encontrar profesionales sanitarios (sobre todo pediatras y cirujanos pediátricos) que sepan evaluar la funcionalidad de la lengua y estén dispuestos a reconocer que puede causar problemas a la hora de establecer la lactancia?
CWG: La anquiloglosia puede causar problemas aunque el frenillo no llegue hasta la punta de la lengua. Lo han observado profesionales de distintos países, entre ellos el doctor Mukai de Japón, la logopeda Carmen Fernando de Australia y el tándem formado por la doctora Elizabeth Coryllos y yo misma en Nueva York. A principios del siglo XIX, algunos médicos sostenían que la anquiloglosia no causaba problemas a la hora de mamar. Uno en concreto, Sir Charles Bell, escribió en 1829: “A mi parecer, la lengua realizaría la acción necesaria sobre el pezón de la madre aunque la cara inferior de la misma estuviera completamente adherida al suelo de la boca”. ¡Pero hoy en día es ridículo seguir afirmando algo así, porque disponemos de  estudios hechos a partir de ecografías que muestran cómo se mueve la lengua durante la succión! Y sin embargo he oído a más de un médico repetir lo mismo casi 200 años después. Estoy segura de que no se dan cuenta de que están repitiendo algo tan antiguo y carente de la menor base científica.
En medicina, al igual que en otros campos del saber, las novedades tardan un tiempo en aceptarse. En un primer momento, los médicos se resistieron a creer que eran los gérmenes los que causaban las enfermedades. ¡De hecho, les escandalizó que el doctor Ignaz Semmelweis señalara la suciedad de sus manos como causante de la sepsis puerperal! Estamos aprendiendo continuamente y necesitamos estudios que respalden cada nuevo hallazgo. La International Affiliation of Tongue-tie Professionals (Asociación Internacional para el Tratamiento de la Anquiloglosia), de la que soy cofundadora, se dedica precisamente a profundizar en este aspecto.
ALBA: ¿Existen estadísticas fiables sobre la incidencia de la anquiloglosia en los bebés recién nacidos? ¿Comparte usted nuestra impresión de que dicha incidencia es muy superior a la que parecen sugerir las cifras oficiales?
CWG: Los resultados de los estudios existentes arrojan unas cifras que oscilan entre el 3-5% y el 11-13% de incidencia, en función de la población estudiada. En el caso de los bebés evaluados por asesoras de lactancia, debido precisamente a dificultades relacionadas con la lactancia, los porcentajes son muy superiores.
ALBA: ¿Qué explicación podemos dar a la paradoja de que existan bebés con frenillos sublinguales evidentes que, sin embargo, no causan dolor al mamar aunque sus madres no hayan amamantado anteriormente y,  por tanto, tengan pechos poco dúctiles?
CWG: Los bebés causan dolor en el pecho cuando presionan el pezón contra el paladar, cuando lo retuercen en la boca o bien cuando lo someten a una presión excesiva para hacer el vacío y así retener el pezón en la cavidad bucal. Si el bebé no puede hacer ninguna de estas tres cosas a causa del frenillo, no hará daño a la madre, pero es posible que tampoco logre extraer suficiente leche. El acoplamiento entre la madre y el bebé también es importante: las mujeres con tejido mamario abundante y pezones dúctiles harán que al bebé le resulte más fácil mamar; por el contrario, los bebés con anquiloglosia cuyas madres tengan pezones planos o invertidos por lo general lo tendrán más complicado para mamar.
ALBA: ¿Cuál es la función biológica del frenillo? ¿Cómo se explica que una característica tan limitante, que supone un grave riesgo de malnutrición en los recién nacidos, no haya quedado eliminada por la selección natural?
CWG: El frenillo sublingual tira del suelo de la boca para ayudar a la saliva a salir de los conductos de Wharton. No sabemos por qué nacen tantos bebés con frenillos sublinguales poco flexibles, que restringen en gran medida los movimientos de la lengua. Es posible que el tratamiento de la anquiloglosia a lo largo de cientos o incluso miles de años haya permitido que los portadores del gen sobrevivan más allá de la infancia y lo transmitan a sus descendientes.
ALBA: Los especialistas de algunos campos, como por ejemplo la osteopatía, sospechan que en realidad la anquiloglosia no es más que la punta del iceberg. Al parecer, creen que muchos casos de succión disfuncional atribuida a la anquiloglosia tienen causas más profundas, de tipo anatómico y estructural. ¿Está usted de acuerdo?
CWG: Es posible, sin duda. Pero la mayor parte de los bebés a los que se les practica una frenotomía adecuada logran mamar sin problemas.
ALBA: ¿Conoce usted o ha seguido los casos de bebés con anquiloglosia tratados mediante la osteopatía, sin frenotomía? ¿Cuál es su experiencia respecto a este tipo de abordaje no invasivo?
CWG: Es cierto que la manipulación de las estructuras afectadas parece ayudar, pero sin frenotomía no es suficiente. Puede ser muy útil después de la frenotomía para ayudar al bebé a desarrollar una mayor funcionalidad de la lengua. La doctora Sharon Vallone, que es quiropráctica pediátrica, ha escrito un capítulo sobre este tema para la segunda edición del libro Supporting Sucking Skills in Breastfeeding Infants, que se publicará en breve.
ALBA: En los grupos de apoyo a la lactancia se ha observado que la anquiloglosia se asocia a menudo a las mastitis, que causan dolor a las madres lactantes y en casos extremos conducen a un destete precoz. ¿Cómo se enfoca este problema en EEUU? ¿Dónde y cómo se hace la recogida de muestras de leche materna? ¿Se realizan habitualmente análisis microbiológicos de la leche materna? ¿Conoce usted los hallazgos de Juan Manuel Rodríguez sobre este tema?
CWG: La mastitis se relaciona con un drenaje insuficiente del pecho y con lesiones en el pezón, que permiten que los gérmenes se introduzcan en el pecho. En Japón, el doctor Katsumi Mitsuno identificó un agarre superficial o ineficaz como la causa de un drenaje insuficiente del pecho, mientras que la doctora Donna Geddes de Australia ha documentado que la anquiloglosia puede producir un agarre superficial.
En EEUU, por lo general, no se realizan cultivos de leche materna a no ser que los antibióticos de elección no funcionen. Normalmente los profesionales sanitarios especialistas en lactancia (médicos e IBCLC) son los que visitan a las madres que se encuentran en esta situación. No conozco el trabajo del Dr. Rodríguez, pero me interesa mucho.
ALBA: ¿Qué impresión le merece la incidencia de la hipogalactia? ¿Hay de veras tantas mujeres que no producen suficiente leche para sus bebés como parece?
CWG: Por lo general, la hipogalactia puede prevenirse. Sólo un número reducido de mujeres sufren enfermedades que les imposibilitan producir suficiente leche. A menudo, la hipogalactia tiene su origen en determinadas prácticas rutinarias (partos medicalizados, o la separación de la madre y el bebé en el posparto inmediato, lo que impide al bebé mamar a demanda). Las grandes expertas en el manejo de la hipogalactia son Lisa Marasco y Diana West, consultoras IBCLC y autoras de la Breastfeeding Mother's Guide to Making More Milk.
ALBA: España es uno de los países de Europa en los que se practican más cesáreas, pese a que se sabe que dicha práctica puede representar un obstáculo a la hora de establecer la lactancia. ¿Qué deberíamos recomendar a las mujeres a las que se les programa una cesárea o que eligen este tipo de parto?
CWG: Debemos ayudar a las mujeres a comprender que son perfectamente capaces de parir y que las cesáreas no son la vía fácil. Como madre que dio a luz por cesárea a su primer hijo porque venía de nalgas y que tuvo a su segundo hijo por parto vaginal sin anestesia, puedo asegurar que un parto vaginal es mucho más llevadero. Mientras tanto, debemos asegurarnos de que las madres que hayan pasado por una cesárea dispongan de los analgésicos necesarios y de ayuda para amamantar a sus bebés a demanda y así producir suficiente leche.
ALBA: En Julio de 2011 volverá usted a España para participar en el VIII Congreso que organiza FEDALMA en Castelldefels, pero en esta ocasión hablará sobre un tema aparentemente muy distinto: la integración sensorial. ¿Qué la llevó a interesarse por ambos temas? ¿Tienen algo en común?
CWG: Me interesa mucho el estudio de cualquier circunstancia que pueda suponer un obstáculo para la lactancia, y en especial para la succión. La integración sensorial es el proceso que sigue el cerebro para integrar la información recabada por todos los sentidos y que guía nuestras acciones de modo que podamos satisfacer nuestras necesidades. Los bebés tienen una integración sensorial menos eficaz que la de los adultos porque su cerebro es inmaduro y desconocen el entorno extrauterino. Así que aprender el modo de favorecer ese proceso puede resultar de gran utilidad.
ALBA: Cuando un bebé está inquieto, llora mucho y tiene dificultad para mamar, ¿podemos sospechar que existe una alteración de la integración sensorial?
CWG: Según los estudios de los que disponemos, el nerviosismo exacerbado en los bebés se asocia a problemas de integración sensorial que suelen manifestarse más adelante. El llanto puede tener muchas causas. La dificultad para mamar hace que un bebé esté más alterado y poco regulado, lo que dificulta la integración sensorial. Es un círculo vicioso, y resulta útil conocer algunas técnicas que ayudan al bebé a regularse, para que los problemas a la hora de mamar se puedan abordar con más facilidad.
ALBA: ¿Como asesoras de lactancia podemos ayudar de alguna manera a los bebés con un procesamiento sensorial alterado? ¿Cómo podemos identificar esta situación?
CWG: Enseñando a las madres a reforzar las habilidades autoreguladoras de sus bebés y a protegerlos de la sobrecarga sensorial. ¡Y esto se puede aplicar a todos los bebés!


--
Catherine Watson Genna BS, IBCLC NYC cwgenna.com


dissabte, 12 de febrer de 2011

ELS NENS AFRICANS NO PLOREN !!

Los niños africanos no lloran, ¿cuál es el secreto?

He traducido este hermoso testimonio escrito por Claire en el sitio web inglés InCultureParent. Se trata de una madre africana, que vive desde hace varios años en Inglaterra, y nos describe su experiencia de los primeros seis meses de vida de su hija, en los cuales ha “descubierto” la sabiduría del instinto en sus raíces. Os dejo con una lectura aleccionadora, que nos deja con una sencilla regla: el bebé es el único manual del cual nos debemos fiar si queremos ser unos buenos padres. Os daréis cuenta de lo poco que cuesta hacer a un niño féliz.

Nací y crecí en Kenya y en Costa de Marfil hasta la edad de 15 años, luego me transferí al Reino Unido. Sin embargo, siempre he sabido que quería criar a mis hijos (cuando los tuviera) en casa, en Kenya. Sí, daba por supuesto que tendría hijos.
Soy una mujer africana moderna: con dos licenciaturas, pertenezco a la cuarta generación de mujeres que trabajan en mi familia. Pero cuando se trata de niños, soy una africana tradicional. Sigue siendo mi convicción que la vida no está completa sin hijos y que los niños son una bendición a la cual renunciar es una locura. De hecho, no tener hijos no es ni siquiera considerado.
Mi embarazo inició en el Reino Unido. Con el embarazo sentí un fuerte impulso a volver a casa, y cuando estaba de cinco meses ya había vendido mi estudio y establecido una nueva actividad, me había mudado de casa y de continente.
Cuando supe que esperaba un hijo hice lo que la mayoría de las mujeres embarazadas en el Reino Unido haría, leía vorazmente: Our Babies, Ourselves, Uncoditional Parenting, todos libros de W. Sears, y la lista podría continuar (mi abuela después me comentó que los niños no leen libros y que todo lo que tenía que hacer era “leer” a mi bebé).
Todo lo que leía decía que los niños africanos lloran menos que los niños europeos. Esto me intrigó mucho y quería averiguar el por qué.
Una vez en casa, en Kenya, comencé a observar. Mi mirada se dirigía hacia las madres y los niños, y estaban por todas partes, incluso si los bebés africanos menores de un mes y medio de vida están sobre todo en casa.
Lo primero que noté fue que, a pesar de su ubicuidad, en realidad era muy difícil “ver” realmente a un bebé en Kenya. Por lo general están muy bien “vendados” antes de ser cogidos en brazos o envueltos con un fular sobre la espalda de su madre (a veces el padre). Incluso los más mayores, envueltos en la espalda de los adultos, están protegidos con una tela de grandes dimensiones. La forma en la que están envueltos es como una réplica de un útero. Los niños están literalmente enfundados con el fin de ser protegido contra el estrés del mundo exterior al cual han recientemente llegado.
La segunda observación que me quedó clara era legada a una diferencia cultural. En el Reino Unido se supone que los bebés lloran, el llanto es inherente al niño. En Kenya, sucede exactamente lo contrario: se supone que los niños no lloran. Si lo hacen es un signo de que algo terrible sucede y tenemos que actuar inmediatamente para poner remedio y eliminar la causa. Mi cuñada inglesa una vez me dijo: «Aquí a la gente no le gusta que los niños lloren, ¿verdad?». Me di cuenta de que su observación resumía perfectamente la diferencia.
Todo se volvió aún mucho más claro cuando por fin dí a luz y mi abuela vino a verme desde su poblado. Mi bebé lloraba muy a menudo, de hecho. Exasperada y cansada, se me olvidó todo aquello que había leído, y a veces me daban ganas de llorar con ella. Pero para mi abuela era muy simple: «¡Nyonyo!», «¡Dále el pecho!», era su respuesta a cada simple gemido.
Había momentos en los que lloraba porque tenía el pañal mojado, o quería estar en sus brazos, o porque necesitaba echar el aire, pero sobre todo quería que le diese el pecho —y no importaba si tenía hambre o si sólo necesita un momento de consuelo. La llevaba envuelta en mi espalda con el fular, y dormía casi siempre con ella (colecho), de tal forma que darla el pecho era una extensión natural de aquello que ya hacíamos.
Improvisamente me dí cuenta de que el secreto del alegre silencio de los bebés africanos no era tan difícil de desvelar. Se trataba de una simbiosis constituida para satisfacer las necesidades. Algo que requiere una total suspensión de la idea de lo que debería haber sido, sustituyéndola por la aceptación, sin condiciones, de lo que realmente está sucediendo en ese momento.
El resultado fue que mi hija comía mucho —mucho más de aquello que había leído nunca y por lo menos cinco veces más de lo que establecían ciertas pautas de nutrición que había visto.
A los cuatro meses aproximadamente, cuando la mayoría de las madres de la ciudad empiezan a introducir alimentos sólidos, de acuerdo con los patrones de destete, mi hija retornó a un ritmo de lactancia de recién nacido: la daba el pecho cada hora, fue un shock total. En los últimos cuatro meses, el tiempo entre toma y toma había comenzado a aumentar, y yo había iniciado a tratar a algunos pacientes sin que mis pechos gotearan y sin que la niñera interrumpiera las sesiones porque el bebé tenía hambre.
La mayoría de las madres, del grupo de madres y bebés al que asistía, habían diligentemente comenzado a introducir la crema de arroz (para prolungar el tiempo entre tomas) y todos los profesionales involucrados en la vida de nuestros hijos —los pediatras, e incluso  las doulas— decían que era lo mejor: las madres necesitaban descansar, era asombroso el esfuerzo de estos últimos cuatro meses de lactancia materna exclusiva. Ellos nos aseguraron que nuestros niños estarían bien.
Sin embargo, sentí algo dentro de mí que desafinaba, y cuando intenté, sin mucha convicción, mezclar un poco de papaya (es la comida tradicional para el destete en Kenya), con leche en polvo y se lo ofrecí a mi hija, ella ni siquiera lo probó.
Así que llamé a mi abuela. Ella se hecho a reír y me preguntó si yo había vuelto a leer libros. Me explicó que la lactancia materna está muy lejos de ser lineal.
«Te dirá ella cuando estará lista para la comida, su cuerpo te le dirá»
«¿Qué debo hacer hasta entonces?» le pregunté ansiosa.
«Sigue haciendo aquello que has hecho hasta ahora, simplemente Nyonyo».
Así que mi vida se sosegó de nuevo, se detuvo prácticamente. Mientras que muchas de mis compañeras se asombraban cada vez más de cómo dormían sus hijos ahora que habían introducido la crema de arroz, e incluso se aventuraban con otros alimentos, yo me despertaba cada dos horas con mi hija e informaba a los pacientes que lo de volver al trabajo no sería tan fácil como me lo esperaba.
Pronto descubrí que me estaba convirtiendo, involuntariamente, en un servicio de apoyo y de información para otras madres de la ciudad. Mi número de teléfono empezó a pasarse entre las madres y, a menudo, mientras amamantaba a mi bebé pronunciaba estas palabras: «Sí, dale otra vez el pecho. Sí, incluso si se lo acabas de dar. Sí, hay veces que no encuentras ni siquiera el tiempo para quitarte el pijama durante todo el día. Sí, necesitas comer y beber como un caballo. No, no tienes que volver a trabajar si te lo puedes permitir». Por último, tranquilizaba  a las madres: «No te preocupes, después será más fácil». Esta última frase era una profesión de fe, porque para mí las cosas no eran más fáciles.
Una semana antes de que mi bebé hiciera cinco meses, regresé a Inglaterra para ir a una boda y para presentarles a mi hija a la familia y a los amigos. No tenía exigencias particulares, por lo que fue fácil continuar con los ritmos de la lactancia. Continué, a pesar de las miradas de muchos extranjeros, que me observaban desconcertados sólo por el hecho de que daba el pecho a mi hija en lugares públicos (muchos “espacios para la lactancia materna” estaban relegados en los cuartos de baño, y yo no quería usarlos).
En la boda, en la mesa durante el banquete, la gente que estaba cerca de nosotros observó: «Que niña más tranquila, pero la das el pecho mucho». No comenté nada, pero cuando otra mujer me dijo: «He leído en alguna parte que los niños africanos no lloran casi nunca», no pude reprimir una carcajada.
Lo más importante que me ha guiado ha sido la dulce sabiduría de mi abuela:
1. Ofrecerle el pecho cada vez que el bebé tenga algún problema, incluso si lo acaba de hacer.
2. Duerme junto a tu bebé (colecho). Así puedes darlo el pecho antes de que se despierte completamente y esto le permitirá volver a dormir más fácilmente y podrás descansar más.
3. Ten cerca una botella de agua durante la noche: para mantenerte hidratada y hacer fluir la leche.
4. Haz de la lactancia materna tu prioridad (particularmente durante los períodos de crecimiento) y déjate ayudar de los que te rodean. Y recuerda: son pocas las cosas que no pueden esperar.

Lea a su hijo, no libros. La lactancia materna no es lineal, sube y baja o es circular. Y recuerde: usted es el experto en las necesidades de su hijo.
J. Claire K. Niala es la autora de este testimonio, es madre y osteópata. Claire es una mujer a la que le encanta explorar las diferencias que afortunadamente todavía existen entre las diferentes culturas de todo el mundo. Nació y creció en Kenya, Costa de Marfil y en el Reino Unido. Ha trabajado y vivido en tres continentes y ha visitado al menos un nuevo país cada año desde que tenía 12 años. Sus compañeros de viaje favoritos son su madre y su hija, cuyas historias y el interés por los que le rodean han llevado a Claire a descubrir e interactuar con el mundo en formas que nunca imaginó.
(Traducido por Sarai Llamas)

TEXT COPIAT DE BEBÉ ECONÓMICO

dimecres, 9 de febrer de 2011

XV CONCURS FOTOGRÀFIC MARINA ALTA

El Grup Nodrissa, en colaboración con el Servicio de Pediatría del hospital de Denia, con el patrocinio de la Conselleria de Sanitat de la Generalitat Valenciana, del Ayuntamiento de Denia y Marina Salud, convoca el XV Concurso Fotográfico sobre Lactancia Materna, reivindicando así la imagen de la mujer en actitud de amamantar.

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