diumenge, 25 de maig de 2008

alimentación complementaria, pautas concretas

La Asociación Española de Pediatría dice:
La recomendación actual de la OMS es que la alimentación con otros alimentos distintos a la leche materna se inicie a partir de los 6 meses, cuando el lactante está preparado para recibir alimentos sólidos (con cuchara) y ha agotado sus reservas de hierro. Sabremos que está preparado porque:

• Se mantiene sentado con ayuda
• Ha desaparecido el reflejo de extrusión (sacan la lengua y expulsan el alimento)
• Manifiesta interés por otros alimentos
• Muestra hambre y saciedad con sus gestos

Hasta esa edad los niños no necesitan ninguna otra cosa.

Se recomienda:

• Introducir un alimento nuevo cada 3-4 días, para poder valorar la aparición de intolerancias o alergias.
• Respetar el apetito del niño. Durante el primer año de vida, es preferible ofrecer primero el pecho y luego los alimentos que complementan la leche materna (“complementarios”) .
• Ofrecer alimentos propios de la zona y según los gustos familiares, introduciendo gradualmente una dieta variada y agradable.
• Aunque no es importante el alimento que se ofrece primero, es aconsejable ofrecer cuanto antes alimentos que contengan hierro: carnes primero, pescados hacia los 9-10 meses.
• Evitar el gluten antes de los 7-8 meses (cereales con trigo, cebada, centeno o avena). Lo más adecuado es introducirlo en pequeñas cantidades al mismo tiempo que se continúa dando el pecho.
• Evitar los alimentos alergénicos (leche de vaca, soja, clara de huevo, frutos secos) antes de los 12 meses. Los frutos secos, no molidos, no se deben dar antes de los 6-7 años, ya que existe riesgo de atragantamiento que puede ser grave.
• Evitar al principio alimentos que pueden contener muchos nitratos (remolacha, espinacas, zanahoria) la col, nabos y espárragos.
• No se debería añadir azúcar ni sal a los alimentos del bebé durante el primer año. Después es conveniente utilizar pequeñas cantidades de sal yodada.
• Se puede añadir al puré de verduras un poco de aceite de oliva.
• Los alimentos pueden ofrecerse triturados al principio y troceados o chafados a partir de los 8 meses.
• Los cereales pueden prepararse con leche materna, agua o caldo, o añadirlos a las papillas. No es necesario darlos con una leche artificial. El arroz y el maíz no contienen gluten.
• Dejar que el niño “experimente” comiendo primero con sus dedos, luego con la cuchara...
• Es una buena idea que el niño coma en la mesa con todos, la comida también es un acto social y el niño puede ver y aprender
• Mientras el bebé hace unas 4 tomas de pecho, no necesita otros alimentos lácteos como yogur, queso u otras leches en papillas o purés.
• No tiene sentido introducir papilla para que duerma más, ni tampoco introducir otros alimentos antes de tiempo para que el niño se “acostumbre” antes de que su madre empiece a trabajar. La introducción de alimentos antes de los 6 meses puede ser causa de alergias e intolerancias.

alimentación complementaria II

Algunas pautas generales del Dr Carlos Gonzalez


No obligar nunca a comer a un niño.
Un adulto puede que se niegue a probar bocado por los dictados de la moda pero a un crío aún no le pesan las normas sociales. Por tanto no se debe insistir en que el niño trague a toda costa.

Cuánta cantidad de comida es necesaria. Cada uno de nosotros necesita un aporte calórico distinto, razón por la que la alimentación no puede tomarse como una ciencia exacta. Unos zampan como elefantes mientras otros comen como pajaritos. ¿Por qué entonces se intenta medir a los niños por el mismo rasero? Un niño de año y medio puede que necesite comer la misma cantidad que un bebé de nueve meses.

El trabajo de mamá. El regreso laboral de mamá origina en ciertos bebés una negativa a alimentarse si no lo hace su madre. Pueden no consumir nada en ocho horas y luego ponerse las botas cuando ella regresa.

Pecho "for ever" y a libre demanda. La leche materna es el alimento más completo y nutritivo. Si el niño no pierde peso es conveniente alargar la lactancia hasta el año o los dos años. Siempre sin imposición de horarios, porque él ya lo pedirá cuando lo necesite.

Las papillas. Nunca se debe sustituir el pecho por la infundada creencia de que los cereales alimentan más. Cuando los niños ya degustan papillas hay que saber que casi ninguno logra terminarse la medida recomendada porque es simplemente una orientación, no un dictado.

Horror a las verduras. El pequeño estómago de los niños admite pequeñas cantidades, o sea, muchas calorías en poco volumen. Las verduras contienen mucha fibra y escasas calorías, por lo que les enguachina pero no les sacia. Apenas unas cucharadas serán suficientes para que le saquen el gusto.

La papilla de frutas. Con las frutas viene a suceder lo mismo que con las verduras. Si el crío las rechaza pruebe a darle una manzana a mordiscos o una pera en trocitos, por ejemplo. Las recomendaciones y mezclas frutales del pediatra no tienen por qué ir a misa.

Cómo introducir los alimentos. A partir de los seis meses se pueden ir probando nuevos sabores con gran precaución y muy lentamente.

Vegetarianos. Cuando los padres son vegetarianos los niños pueden vivir perfectamente con una dieta ovo-lacto-vegetariana.

Acostumbrarse a comer de todo. Obligarle a comer un determinado alimento es la mejor forma de lograr que lo odie para el resto de su vida. Si no se le fuerza acabará probándolo.

Comer solo. Un niño se puede negar a comer porque quiere meterse él mismo el alimento en la boca y no se lo permiten. Aunque se estire la hora del almuerzo y ponga todo perdido es preferible concederles cierta independencia

alimentación complementaria

dice la Organización Mundial de la Salud:
"Como recomendacion de salud
publica mundial, durante los seis primeros meses de vida los lactantes deberian ser alimentados exclusivamente con leche materna para lograr un crecimiento, un desarrollo y una salud optimos.
A partir de ese momento, a fin de satisfacer sus requisitos nutricionales en evolucion, los
lactantes deberian recibir alimentos complementarios adecuados e inocuos desde el punto de vista nutricional, sin abandonar la lactancia natural hasta los dos años de edad, o mas tarde. "

Y sobre los alimentos complementarios, no da ninguna regla fija, sino que deben cumplir los siguientes requisitos:
● han de ser oportunos, es decir, se deben introducir cuando las necesidades de energía y de nutrientes sobrepasan lo que puede proporcionarse mediante la lactancia natural exclusiva y frecuente;
● han de ser adecuados, es decir, deben proporcionan energia, proteinas y micronutrientes suficientes para satisfacer las necesidades nutricionales de un nino en crecimiento;
● han de ser inocuos, es decir, se deben preparar y almacenar de forma higienica y hay que darlos con las manos limpias y utilizando utensilios limpios, y no biberones y tetinas;
● han de darse de forma adecuada, es decir, se deben dar atendiendo a las señales de apetito y de saciedad del niño, y la frecuencia de las comidas y el metodo de alimentacion (alentar activamente al niño a que, incluso cuando está enfermo, consuma alimentos suficientes utilizando los dedos, una cuchara o alimentándose por si mismo) deben ser adecuados
para su edad.